Salvar las empresas sanas

La columna de Eduardo Por
Aquellas empresas que entraron en la corrupción y hoy se presentan ante el juez arrepentidos, le han robado a la sociedad.

Salvar a las empresas sanasSalvar las empresas sanas. Foto:ExpokNews

Posdata Digital Press | Argentina

Eduardo ServentePor Eduardo Servente | Ingeniero Civil

En el marco de las causas de corrupción que investiga la justicia se abrió un nuevo expediente para investigar y recuperar el dinero mal habido que cobraron los empresarios que participaron en todo el entramado de la corrupción. Todos los involucrados han escondido estos dineros mediante maniobras de lavado, atomización de colocaciones o testaferros en los lugares más recónditos.

Los empresarios involucrados no son todos los empresarios del país, son solo un grupo reducido que no supo o bien no quiso decir NO. Fueron un grupo de empresarios para quienes sus límites morales estaban en concordancia con los límites morales del gobierno corrupto. No fueron víctimas, fueron cómplices.

Inclusive no todos los que están en las famosas listas se han prestado a esos manejos inmorales de la corrupción; hay varios que, si bien tuvieron obras en esa época, no condicionaron sus contratos a un pago y lo sufrieron con la imposibilidad de cobrar sus certificados. No digo acá que fueran santos, pero bien lejos están de ser comparados con aquellos que entraron en el juego, organizaron, cobraron y disfrutaron esa pornográfica corrupción de la que estamos hablando.

Esos llamados empresarios que sí participaron tuvieron la posibilidad de arrepentirse, se le dieron condiciones especiales y sus empresas siguieron trabajando. Muy útil para el proceso judicial donde se debe descubrir, comprobar y condenar todo el entramado del robo perpetrado por el gobierno anterior, pero quizás algo injusto para quienes su moral les puso límites y tuvieron que sacrificar sus empresas y hoy son olvidados por el actual gobierno. Justamente este gobierno continúa trabajando con esas empresas arrepentidas y olvida a quienes con lealtad se mantuvieron apartados del sistema propuesto porque sus principios les ponían límites más rigurosos.

Haciendo un pequeño paréntesis, aquellas empresas que entraron en la corrupción y hoy se presentan ante el juez arrepentidos y confiesan hechos que servirán para hacer justicia, no olvidemos que son corruptos, que le han robado a la sociedad, y muy seguramente les hayan robado a sus propios socios quedándose con gran parte de ese dinero negro y mal habido. Esos empresarios, además de entregarles retornos a los funcionarios con los que han pactado, recibieron dinero en negro que sabiamente lo han colocado en paraísos fiscales o mediante testaferros realizaron otros negocios, pero deberán también rendir cuentas ante sus propios socios si es que han escondido esos dineros.

No seamos falsos e hipócritas, en nuestro país ninguna empresa, comercio o profesional actúa totalmente en blanco, porque sino no podría sobrevivir al acoso y ahogamiento del estado insaciable. Si no se trabaja parcialmente en negro es imposible llevar algo de pan a casa. Moralmente no es justificable, pero la necesidad nos enfrenta con esa realidad.

Volviendo al caso de “los cuadernos” donde ahora se imputan a una larga lista de empresarios cayendo en la misma volteada aquellos que solo ganaron alguna obra y tuvieron dificultades por no querer entrar en el sistema con los grandes cómplices de la corrupción; es seguramente ese punto que se debe revisar, dado que los grandes corruptos se han arrepentido y “gozan de buena salud”, pero aquellos que no quisieron entrar en el “negocio” ahora sufren de muy mala salud, y creo que es en ese punto donde el gobierno debería actuar para recuperar o brindarle algo de justicia a esas empresas y empresarios que han sufrido por ser honestos y ven con más sufrimiento que los deshonestos siguen trabajando y cobrando.

La justicia se implementa en cada acto de la vida.

 

 

Boletín de noticias