No solo el peronismo

La columna de Eduardo Por
Esos peronistas mezclados en las mayores corrientes de la próxima elección tienen dos características bien marcadas que los hace ser responsables de nuestro estado.
no solo el peronismo
no solo el peronismo - Composición fotográfica:Posdata Digital Press

Posdata Digital Press | Argentina

Eduardo ServentePor Eduardo Servente | Ingeniero Civil | Escritor

Hace ya tiempo escribí un artículo titulado: “El peronismo no es sano” /el-peronismo-no-es-sano donde hago una extensa descripción de ese movimiento político, de sus ideas, de sus formas y de sus logros y hoy no me arrepiento de nada de lo dicho y confirmo todos los conceptos ahí volcados, que recomiendo leer.

En estos tiempos previos a las elecciones de este año 2019 algo, un poquito, ha cambiado, y es esa nueva situación que quiero analizar.

Se dice que, en todas, o casi todas las listas de candidatos hay peronistas incluidos en las mismas, y eso es cierto.

En el oficialismo, si bien existió desde el comienzo participación de varios peronistas en puestos ejecutivos como legislativos, la movida de las últimas semanas de poner a un viejo legislador peronista como candidato a vicepresidente causó sensación. Sabrán decir los analistas políticos si eso mejora las posibilidades electorales o no, o bien se deberá esperar a las elecciones donde el pueblo expresará su opinión. Pero lo que sí confirma este hecho es la posición ideológica de un gobierno que si bien dijo que iba a romper con los sistemas que nos llevaron a una constante decadencia, solo rompió en parte con la corrupción y desorden del gobierno anterior, pero mantiene una fuerte unión con todo aquello que no nos ha dejado levantar cabeza y nos ha empobrecido durante los últimos ochenta años.

En el llamado graciosamente “peronismo federal” compuesto por peronistas, no solo se ha quedado bastante vacío, sino que quienes expresan sus propuestas de campaña hacen fuerte hincapié en precisamente esas ideas retrógradas que han llevado a nuestra constante decadencia y deterioro.

Y por otro lado en el kirchnerismo, donde se han cobijado varios peronistas intentando darle más cuerpo a una corriente más socialista y ensuciada asquerosamente por la corrupción, tratando de reflotar un pasado cercano del cual todavía hay muchos adeptos y durante mucho tiempo más deberemos pagar los platos rotos.

Esos peronistas mezclados en las mayores corrientes de la próxima elección tienen objetivos similares a los que dicen no ser peronistas, pero acompañan tras esos mismos objetivos.

Entre las tres líneas mencionadas puede haber matices ideológicos con sutiles diferencias, puede haber formas y principios morales distintos, pero todos tienen dos características bien marcadas que los hace ser, no solo similares, sino responsables de nuestro estado.

En primer término, las tres propuestas, con peronistas o sin ellos, proponen una economía cerrada, con muchas trabas, con gran injerencia del estado, alto gasto público, alta carga impositiva y poca libertad económica.

Esas condiciones en cualquiera de las propuestas han sido pregonadas y aplicadas por diferentes gobiernos y candidatos durante los últimos ochenta años sin importar si eran civiles o militares, peronistas, radicales, desarrollistas, o socialistas; fue el factor común que destruyó la economía de nuestro país.

Esa ideología cerrada fue tan fuerte y tan amplia en todo el espectro político, que las pocas veces que se intentó hacer algo diferente rápidamente se la tiñó con ese nacionalismo retrógrado o se la ensució con corrupción; y si bien el peronismo siempre fue un gran responsable de eso, no fue el único en promover esa tendencia nefasta que nos subordinó a la decadencia.

Y en segundo lugar, pero no menos importante, todos los políticos que conforman esas tendencias están muy cómodos viviendo de la política y es imposible que hagan o propongan algo para cambiar este sistema del cual viven que ha sido tejido por años y les permite a ellos disfrutar de una gran vida sin pensar en el beneficio del pueblo que los vota.

Más allá de la corrupción que en mayor o menor medida, con altísimos picos de mayor medida, ensuciaron los actos de gobierno y de la sociedad, es un proceder de todos los políticos desde hace años que trata de mantener una estructura armada para que toda la organización política se mantenga de la misma manera alimentando sus bolsillos a su propio provecho, sin importar realmente las necesidades de la sociedad que dirigen.

Es de inocentes ilusos pensar o esperar que tal o cual político proponga cambiar el sistema y vaya en contra de su comodidad, de su jugoso sueldo, de sus viáticos, de sus secretarios, de sus choferes, etc. Más aún, como en un club de amigos, la casta política inventa nuevos puestos ridículos con sueldo no tan ridículos para que algunos amigos también puedan hacer uso de los beneficios que les da la posibilidad que los mantengamos entre los contribuyentes.

Esa estructura les es funcional, por lo que es imposible que alguno de ellos, no importa su línea política, intente siquiera hacer algún cambio que perjudique su nivel de confort.

Repito, si bien el peronismo es el gran responsable de este estado de situación nefasto al que hemos llegado, no es el único responsable y no está bien que otros se laven las manos echando culpas al vecino. Asumamos la responsabilidad del lugar en que estamos y luchemos por cambiar en serio para mejorar nuestro querido país.


Boletín de noticias