La sonrisa de Martina

La Cima Del Tiempo Por Sil Perez
"Cuando las palabras caen ante el ímpetu de la mirada. Olga y Martina nos recrean el vuelo de amor más profundo y sincero".

Posdata Digital Press | Argentina


sil PérezPor Sil Perez | Escritora | Poeta   
  



             


Una tarde, los ojitos de Martina le pidieron a su sonrisa que les contara un cuento. Pero aquel día los dientes de leche estaban distraídos y no escucharon el pedido. Por lo que continuaron jugando a las escondidas y riendo, como si nada. Rieron tanto, que hasta se escaparon de sus labios burbujitas de caramelos. Y el saco rosa a rayas que Martina llevaba puesto había quedado pintado con dulces garabatos. Algunos de ellos le hacían cosquillitas en la panza. Entonces Martina nuevamente se reía. 

MARTINA FOTOMartina Foto:Sil Perez

Mientras tanto sus rizos de otoño acariciaban su mejilla de terciopelo. (Tal vez para distraerla, o quizás para advertirle que los ojitos aún esperaban una respuesta).  Pero ella feliz, seguía sonriendo.  Y ellos, los ojitos de miel cansados de esperar y viendo que la sonrisa de la niña crecía aún más, decidieron callar y solo observar. Entonces descubrieron que cuando su abuela Olga la miraba y la abrazaba con fuerza, Martina sonreía con el ímpetu de un águila.  Esa mirada era para Martina, sin dudas su mejor cuento de hadas.

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Voz en off y producción:Sil Perez




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