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Cómo superar los efectos del aislamiento social debido a la pandemia

El aaislamiento podría tener efectos psicológicos adversos.

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aislamiento-social-posdata digital pressFoto:.tekcrispy

POSDATA Digital Press | Argentina

La Organización Mundial de la Salud ha recomendado en varias oportunidades reducir el contacto entre las personas como una forma eficaz de mitigar las tasas de propagación del COVID-19, la nueva enfermedad que ha ganado la calificación de pandemia tras tres meses saltando por varios países del mundo.

Como indicamos días atrás, el distanciamiento social es una forma eficaz de reducir la propagación de enfermedades y de permitir que el personal de salud y las autoridades aborden de manera más cómoda la emergencia.

La gran ventaja es que, además de evitar el contagio por la enfermedad nueva, también permite que las personas que ya se encontraban recluidas en hospitales por otras afecciones sigan recibiendo atención médica adecuada.

En países como China, la cuarentena fue aplicada de manera muy estricta cerrando ciudades enteras, lo cual dio resultados. Ocurrió de manera similar en Corea del Sur, que a pesar de no ser tan drástica, mostró una evolución positiva en cuestión de semanas gracias a la disciplina y trabajo conjunto entre los ciudadanos y las autoridades.

Dicho de esta manera, suena bastante bien, pero sabemos que del dicho al hecho hay un camino bastante largo. El problema con el aislamiento es que afecta la economía: se suspenden los eventos públicos, caen las ventas, el turismo… Pero más allá hay un problema un poco más discreto, pero no por ello menos frecuente: efectos psicológicos adversos.

Los efectos secundarios del remedio

A pesar de que suena como unas buenas vacaciones, a muchas personas no les gusta pasar demasiado tiempo en casa, ni mucho menos encerradas. Ya sea porque tanto tiempo en familia los agobia, o porque viven solos o con personas con las que no conectan y la sensación de soledad empieza a invadirlos. Sin embargo, esta última parece ser la más preocupante.

photo-1584189163284-4053d3d7b78c?ixlib=rb-1.2Cuando las personas se sienten solas, sus niveles de cortisol, la hormona del estrés se elevan, algo que puede ocurrir en el aislamiento por la pandemia.

Los humanos son seres sociales, y en tiempos de estrés, tienden a agruparse para sobrellevarla y salir adelante. Muchas personas no lo notan, o no lo valoran, pero el simple hecho de conversar, tomarse de la mano, abrazarse o simplemente compartir un momento con otros, tiene efectos sanadores que favorecen nuestro desempeño y maximiza nuestra supervivencia en situaciones difíciles.

Jonathan Kanter, director del Centro para la Ciencia de la Conexión Social de la Universidad de Washington y Adam Kuczynski, un estudiante de doctorado del Departamento de Psicología de la misma, han publicado un artículo en el que ahondan en los efectos que el aislamiento social puede tener sobre la población en el contexto de la pandemia actual.

“Como psicólogos, nos preocupa que la falta de conexiones sociales, el aumento del estrés, las interrupciones y las pérdidas de medios de vida y rutinas inciten a algunas personas a la depresión. Nos preocupa el aumento del conflicto familiar, ya que las personas se ven obligadas a navegar juntos por cantidades inusuales de tiempo, muchas en espacios confinados”.

Estrés, vulnerabilidad inmunitaria y depresión

El aislamiento puede afectar con mayor intensidad a las personas que deben mantener cuarentena por estar enfermas con COVID-19.

Cuando las personas dejan de mantener el ritmo del contacto habitual, pueden experimentar mayores niveles de estrés y ser más propensas a enfermarse. Existe evidencia científica de que las personas que se sienten solas tienen niveles más altos del cortisol, la hormona del estrés, que como hemos explicado en otras oportunidades, puede dar lugar a ansiedad, depresión y pensamientos suicidas.

Si el estrés se hace crónico, no solo puede afectar nuestra salud mental, sino también la física. De hecho, los investigadores han corroborado que las personas que están solas también muestran respuestas inmunes más débiles ante los patógenos, así como un mayor riesgo de muerte prematura.

Sin embargo, esta situación puede ser mucho más dura para las personas que deben guardar la cuarentena porque están infectados con el nuevo coronavirus. Los autores del artículo indican que privar a los enfermos de la interacción y la cercanía física con otros puede causar dificultades en su lucha contra la infección por las causas ya expuestas.

¿Cómo sobrellevar el aislamiento durante la pandemia?
Dicho esto, queda claro que el único enemigo no es el SARS-CoV-2, y que nuestras mejores armas pueden ser de doble filo. Por lo que es necesario instruirnos en lo que pasa, lo que sentimos y la forma de superarlo.

Usar la tecnología social para comunicarnos

El Internet, las computadoras y los teléfonos inteligentes pueden ser grandes aliados en la comunicación.

Debemos estar conscientes de que, como humanos y seres sociales, la ausencia de contacto con otros podría afectarnos. Sabemos que la mejor opción para superar esta crisis es mantener la distancia física, pero en nuestros tiempos eso no necesariamente implique un problema: el Internet, las computadoras y los teléfonos inteligentes son grandes aliados en materia de comunicación.

Así que, estando en casa, podemos hacer saber a nuestros amigos cuán preocupados estamos por ellos con un meme, un mensaje de texto, una videollamada o una simple llamada telefónica. A pesar de que en “condiciones normales” el abuso de estos recursos puede resultar perjudicial, en este nuevo contexto constituyen una herramienta útil para no colapsar aplicando la medicina. Sobre todo en aquellos que está aislados por haber sido diagnosticados por el COVID-19, la tecnología social puede ayudar a mitigar los efectos de la soledad.

Ser prudentes con lo que expresamos
Pero el uso de nuestras herramientas debe ser responsable. La desinformación y la propagación de datos errados ha sido uno de los grandes problemas con los que se ha tenido que lidiar, e incluso con los mensajes de estrés, pánico y odio que corren fácilmente por las redes sociales.

photo-1584447528608-7817bb50cab8?ixlib=rb-1.2Durante el confinamiento, lo mejor es colaborar con el bienestar propio y colectivo para reducir los niveles de ansiedad y malestar por la falta de interacciones.

De modo que es necesario aplicar filtros importantes a lo que expresamos y compartimos. La idea de usar la tecnología social es transmitir bienestar y apoyarnos para sobrellevar los efectos del aislamiento, no aumentar la ansiedad en otros. Pero incluso si nosotros seguimos dicho ejemplo y otros no lo hacen, podemos aportar a la causa respondiendo con comprensión y cuidado, algo básico en el establecimiento de buenas relaciones.

Practicar la generosidad
Las buenas relaciones también se establecen a través de gestos generosos, y más aún en los momentos adversos. “Dar a los demás en momentos de necesidad no solo ayuda al receptor, sino que también mejora el bienestar del donante”, apuntan los autores, y con mucha base.

De modo que, si no estamos contagiados y decidimos hacer una pausa al aislamiento y salir a comprar cosas necesarias para nuestro hogar, no estaría demás llamar a otros cercanos y quizás más vulnerables para abastecerlos también.

Estados Unidos ya inició las pruebas clínicas en seres humanos para la primera vacuna contra el COVID-19, lo cual es bastante positivo. Sin embargo, es probable que aún quede un largo camino que recorrer para que todo regrese a la normalidad. Por lo tanto, es necesario tener en cuenta estas recomendaciones para poder salir ilesos del problema.

Fuente:.tekcrispy

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