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Neil Armstrong y su influencia en la humanidad

El primer hombre en la Luna siempre estará presente en la historia de la humanidad, pues gracias a él los seres humanos logramos conquistar el espacio.

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Neil-Armstrong y su aporte a la humanidad-Posdata Digital Press
Neil Armstrong.Foto:tekcrispy



POSDATA Digital Press | Argentina

“Es un pequeño paso para el hombre, pero un gran salto para la humanidad”. Estas fueron las palabras que Neil Armstrong dijo al convertirse en el primer hombre en pisar la Luna, acto por el cual sería reconocido en todo el mundo y por el que será recordado por muchas generaciones más.

Este astronauta nació en el año 1930 en Wapakoneta, una pequeña localidad ubicada en Ohio, Estados Unidos. Allí descubrió que su vocación era la de pilotar aviones, por lo que comenzó a practicar en el aeródromo de la región. En 1946, cuando tenía solo 16 años, consiguió un certificado de vuelo de estudiante y realizó su primer vuelo solo.

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Neil Armstron fotografiado en 1952

A partir de entonces vivió su vida como piloto, participando incluso en la Guerra de Corea. Poco a poco, y sin saberlo, se estaba convirtiendo en el candidato perfecto para ser enviado al espacio en la misión más dura que ha hecho en la NASA: el viaje a la Luna.

La historia de su vida ha influenciado a millones de personas en el mundo y continuará haciéndolo por muchas generaciones más. Por eso, hoy te contaremos cuál ha sido el impacto que generó este personaje en el mundo.

La humanidad ha llegado a la Luna

En esta época, la Unión Soviética ya había hecho muchísimos avances con respecto a los viajes al espacio. Más pronto de lo que deseaban los estadounidenses, los soviéticos estaban lanzando diferentes satélites al espacio, incluyendo el Sputnik 5, el cual sería el precursor de los viajes de humanos al espacio.

Esto hizo que en Estados Unidos se encendieran las alarmas, puesto que no podían dejar que los soviéticos tomaran ventaja en plena Guerra Fría. Debido a esto, se creó la NASA para poder luchar en la carrera espacial.

En 1962, Neil Armstrong se unió a la NASA y luego de cuatro años de trabajo logró comandar su primer vuelo espacial de la Gemini 8 en 1966, convirtiéndose en el primer astronauta civil en ir al espacio. El segundo y último vuelo espacial de Armstrong fue el que lo convirtió en el primer hombre en pisar la Luna.

Para entonces, el cosmonauta más reconocido había sido Yuri Gagarin, pues se había convertido en el primer ser humano en viajar al espacio. Por esto, cuando la NASA comenzó a planificar la llegada a la Luna, el mundo entero tenía los ojos puestos en Armstrong y su equipo.

Niños que sueñan con ciencia y tecnología

Una de las fotos más famosas de Neil Armstrong en la Luna

El 16 de julio de 1969 a las 13:32:00 UTC, el corazón de Neil Armstrong llegó a 110 pulsaciones por minuto a bordo del Apolo 11. Mientras este despegaba al espacio, su esposa Janet y sus dos hijos observaban desde un barco en el río Banana y aproximadamente 60 millones de personas veían la transmisión simultáneamente a través de sus televisores. Esto quiere decir que, para entonces, una de cada cinco personas había visto la transmisión en vivo.

En esta travesía de casi seis días nunca antes vista, Armstrong y sus compañeros, Edwin F. Aldrin y Michael Collins, tuvieron que atravesar muchos obstáculos para lograr el objetivo. Sin embargo, y a pesar de las complicaciones, lograron culminar exitosamente su viaje a la Luna y Armstrong pudo pronunciar su famosa frase.

La primera huella del hombre en La Luna

La misión en general era bastante incierta, al punto que ni siquiera se sabía cómo era la superficie de nuestro satélite natural y se tuvo que construir un módulo espacial que pudiera alunizar en cualquier terreno. Tanta era la incertidumbre que incluso el presidente Richard Nixon preparó un discurso en caso de que los astronautas fallecieran en el espacio. Afortunadamente, el mejor escenario posible fue el que prevaleció y todos los astronautas volvieron sanos y salvos a la Tierra el 24 de julio.

Para el momento de la llegada, la BBC estima que la transmisión en directo había sido escuchada por 530 millones de oyentes, una cifra más que significativa en una época en la que no habían más de 3600 millones de personas en el mundo.

 De vuelta en la Tierra, los astronautas tuvieron que someterse a una cuarentena de 18 días para asegurarse de que no habían traído ningún tipo de enfermedades de su viaje. Una vez que se confirmó que estaban sanos y salvos, hicieron una gira mundial llamada ‘el gran salto’ durante 45 días.

Por supuesto, el alunizaje del Apolo 11 hizo que la humanidad subiera un escalón. Las capacidades de los humanos habían llegado a un punto que era impensable un siglo atrás, por lo que dejó reflexionando a muchos acerca de su propio potencial interior. El ser humano había expandido sus horizontes en todos los sentidos posibles y ahora los niños podían soñar con volar al espacio, cosa que aún hoy en día es tremendamente común.

Tanto fue así que, se comenzó a escuchar la frase “Si pudimos enviar al hombre a la Luna, entonces podemos…” cada vez que una tarea parecía imposible, o al menos así lo señaló el profesor Howard McCurdy de la American University, cuando aseguró que el éxito de Armstrong significaba que podíamos “hacer lo que sea”.

 Además, las cosas “nerds” que eran consideradas tontas y poco interesantes dejaron de serlo, pues de pronto la ciencia y la tecnología se convirtieron en sinónimos de futuro y de éxito. Los jóvenes con mucho cerebro habían comenzado a ver la luz al final del túnel y lo que podían lograr si realmente se esforzaban en alcanzar sus sueños. Se veían pisando la Luna, y eso era algo que solo Armstrong, en representación simbólica de todo un equipo de expertos, les podía brindar.

¿Qué queda de Armstrong hoy en día?

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 Neil Armstrong capturado desprevenido mientras daba una clase


Luego del famoso viaje, Armstrong fue nombrado Administrador Asociado Adjunto de Aeronáutica en la Oficina de Investigación y Tecnología Avanzada de la NASA, pero no estuvo mucho tiempo ejerciendo ese cargo. De hecho, se interesó más en la enseñanza, así que decidió abandonar la NASA y convertirse en profesor en el Departamento de Ingeniería Espacial de la Universidad de Cincinnati.

A lo largo de su vida, Armstrong fue galardonado en múltiples ocasiones. Recibió la Medalla Presidencial de la Libertad, la Medalla de Honor Espacial del Congreso y la Medalla de Oro del Congreso de los Estados Unidos, pero a pesar de esto, mantuvo una vida bastante normal y discreta por el resto de sus días, hasta su fallecimiento el 25 de agosto de 2012.

De hecho, fue esta personalidad de bajo perfil la que hizo que el mundo apreciara aún más a Armstrong. El astronauta siempre expresó cierta timidez hacia la atención de los medios, pues evitaba dar entrevistas, firmar autógrafos e incluso dejó de ir a los eventos de aniversario del viaje a la Luna. Llegaron a describirlo como un “héroe reacio”.

El primer hombre en la Luna siempre estará presente en la historia de la humanidad, pues gracias a él los seres humanos logramos conquistar el espacio.

Fuente:tekcrispy


 

 
 
 

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