Batman, el superhéroe cumple ochenta años

Batman sigue siendo uno de los personajes más populares de la editorial DC y un ícono pop por derecho propio.

hipertextual-si-robert-pattinson-puede-ser-buen-batman-aunque-no-creas-2019647143-740x416Ilustración:hipertextual

Posdata Digital Press | Argentina

A ochenta años de aparecer por primera vez en el mundo del cómic, Batman sigue siendo uno de los personajes más populares de la editorial DC y un ícono pop por derecho propio. Con una estrella en el paseo de la fama de Hollywood y una nueva película en producción, la historia del héroe de Gotham es más vigente de nunca. Hagamos un repaso por sus momentos más relevantes y como llegó a convertirse en un símbolo del bien y el mal en una época cínica.

El año 2019 será especialmente significativo para el Universo de Batman: se anunció que el actor Robert Pattinson llevará la máscara en la película del director Matt Reeves que se estrenará en el año 2021. 2019 también es el año en el que el personaje se convirtió en el primero del mundo del cómic en recibir una estrella en el paseo de la fama y, también, llegó a la venerable edad de ochenta años con un matrimonio fallido y mostrándose desnudo por primera vez. Como una de las figuras más longevas del mundo del cómic se ha convertido no solo en un símbolo de la forma en que el cómic evolucionar —y mejorar— sino también, en un ícono pop por derecho propio.

Jamás ha sido un superhéroe tradicional: no tiene poderes y, de hecho, toda su capacidad heróica reside en una ambigua necesidad de justicia que diferentes escritores y guionistas han explotado como una forma retorcida de venganza. Esa mezcla de claroscuros brindan al ciudadano más prominente de Gotham una rarísima profundidad y tridimensionalidad que ha le permitido mantenerse vigente con el paso de las décadas y trascender del cómic al cine con enorme éxito.

Jamás ha sido un superhéroe tradicional: no tiene poderes y, de hecho, toda su capacidad heróica reside en una ambigua necesidad de justicia que diferentes escritores y guionistas han explotado como una forma retorcida de venganza. Esa mezcla de claroscuros brindan al ciudadano más prominente de Gotham una rarísima profundidad y tridimensionalidad que ha le permitido mantenerse vigente con el paso de las décadas y trascender del cómic al cine con enorme éxito.

Pero, ¿siempre fue así? En realidad, el cruzado de la capa ha tenido una serie de transformaciones que vale la pena analizar, para entender su importancia y la complejidad de su historia.

El Batman que ríe. Sí, lo hubo

El personaje creado por Bob Kane y Bill Finger en 1939 recorrió un largo camino para convertirse en la figura lóbrega que conocemos en la actualidad. Durante la década de 1950, y los primeros años de la siguiente, la historia del hombre murciélago se vio muy influenciada por la ciencia ficción inocente y extravagante que era común en las historias más populares en el cómic. Por entonces, The Bat se enfrentaba a extraterrestres y monstruos en una mezcla de detective bienintencionado y benefactor adinerado.

También fue la época en que se incluyeron personajes dirigidos a un público más familiar, por lo que el universo del héroe de Gotham pronto se encontró poblado por todo tipo de figuras cuyo único fin hacer parecer al héroe menos tenebroso y hostil. De modo que Robin y Ace, el Bati-sabueso (sí, ese era su nombre), se convirtieron en habituales en las historias de Batman. No obstante, el resultado no fue el esperado y las ventas del cómic reflejaron una paulatina pérdida de interés de los lectores por las aventuras del hombre murciélago.

Hay que recordar que, por entonces, Marvel ya era una competencia firme para DC y sobre todo, comenzaba el auge de Iron Man; también un millonario con una historia complicada y que luchaba contra el crimen con sus propios recursos. Y aunque Tony Stark jamás llegó a tener la misma popularidad que Batman, sí llegó a enfrentarse de manera directa a una de las figuras claves del universo de DC.

El tono ligero de Batman se reforzó, además, por el programa de televisión protagonizado por Adam West transmitido entre 1967 y 1969, que tenía un perfil orientado a la familia y un evidente tono humorístico. Aunque tanto el show como la película The Batmanestrenada en 1966 reforzaron la popularidad del cómic, la imagen del cruzado de la capa perdió brillo y sobre todo, sustancia. Para cuando la serie se canceló era evidente que el superhéroe necesitaba un segundo aire.

De regreso a la oscuridad

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Ilustración:hipertextual

Fue gracias al editor Julius Schwartz que Batman recuperase su original personalidad inquietante: una de las figuras insignes de DC insistió en mantener las habilidades detectivescas del héroe de Gotham a pesar de sus historias ligeras en la televisión. Para cuando la serie salió del aire eliminó los elementos familiares en las aventuras del personaje. Para principios de la década de los ’70 el personaje había recuperado todo su oscuro esplendor.

Fuente:hipertextual.

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