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Los jeroglíficos egipcios se podrán descifrar en inglés con una aplicación de Google

Los milenarios jeroglíficos egipcios dejarán de ser un misterio para los no especialistas gracias a un herramienta con inteligencia artificial.

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Google-Jeroglificos
Foto:Historia y Arqueología



POSDATA Digital Press | Argentina

Los milenarios jeroglíficos egipcios dejarán de ser un misterio para los no especialistas gracias a un herramienta de Google con inteligencia artificial disponible en todo el mundo.

Durante décadas, arqueólogos e historiadores han estudiado los hallazgos de la cultura egipcia a fin de descifrar los mensajes escondidos en los jeroglíficos.

En 1799, el soldado francés Pierre-François Bouchard descubrió la Piedra de Rosetta: un fragmento de una estela egipcia de granodiorita inscrita de casi una tonelada con inscripciones en la zona superior en jeroglíficos egipcios, la parte intermedia en escritura demótica y la inferior en griego antiguo, los cuales permitieron traducir los jeroglíficos egipcios.

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La piedra de Rosetta exhibida en el Museo Británico.

La Piedra de Rosetta está expuesta en el Museo Británico; sin embargo, más de 200 años después se puede prescindir de ella para traducir los jeroglíficos, pues ahora la inteligencia artificial se encargará de ello.

La rama de Google Arts & Culture ha desarrollado una herramienta llamada Fabricius, la cual es capaz de identificar alrededor de mil jeroglíficos a través de una red neuronal. Fabricius no solo traduce los jeroglíficos a inglés, también al contrario. La herramienta también es capaz de invertir el inglés y mostrar los jeroglíficos más acertados para frases populares.

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Para crear Fabricius, Google pidió a varios investigadores hacer un facsímil de los jeroglíficos, es decir, los científicos tuvieron que hacer una réplica de los dibujos lo más parecida posible para que pudiera ser identificada.

La primera parte del desarrollo de la herramienta fue un reto para los investigadores porque muchos jeroglíficos se parecen entre sí, pero debían detallar los dibujos para que la traducción fuera precisa.
Fabricius ya está disponible para todo el mundo y funciona como un minijuego para aprender sobre cultura egipcia con dos modalidades: haciendo un jeroglífico propio o traduciendo un texto en inglés en forma de jeroglífico egipcio.
La primera forma no es tan precisa y es más útil para historiadores o arqueólogos profesionales que buscan el significado de algún jeroglífico y saben reproducirlo con exactitud.

Para crear Fabricius, Google pidió a varios investigadores hacer un facsímil de los jeroglíficos, es decir, los científicos tuvieron que hacer una réplica de los dibujos lo más parecida posible para que pudiera ser identificada.

La primera parte del desarrollo de la herramienta fue un reto para los investigadores porque muchos jeroglíficos se parecen entre sí, pero debían detallar los dibujos para que la traducción fuera precisa.
Fabricius ya está disponible para todo el mundo y funciona como un minijuego para aprender sobre cultura egipcia con dos modalidades: haciendo un jeroglífico propio o traduciendo un texto en inglés en forma de jeroglífico egipcio.
La primera forma no es tan precisa y es más útil para historiadores o arqueólogos profesionales que buscan el significado de algún jeroglífico y saben reproducirlo con exactitud.

Aunque Google manifestó que se trata de una herramienta para divertirse, algunos científicos expresaron molestia por el uso de inteligencia artificial para sustituir el trabajo de historiadores y arqueólogos.

Roland Enmarch (derecha) de la Universidad de Liverpool, dijo que los jeroglíficos varían mucho con el tiempo, pero reconoció que es un paso importante en el estudio de la historia y la cultura.

 Chance Coughenour (izquierda), arqueólogo y responsable de preservación en Google Arts & Culture, no esconde que eproyecto surgió como un experimento. Sabía que herramientas como el aprendizaje automático poseen un gra.... Hasta el momento, la única forma de interpretarla consistía en observar el jeroglífico, recordarlo y buscarlo en libros e ingentes hojas de cálculo. Y con la dificultad añadida de que muchas imágenes son muy parecidas, con lo que resulta sencillo equivocarse. “Con esta app acortamos los tiempos. Si la imagen es buena, en 15 o 20 minutos tenemos la traducción, aunque todavía nos falta bastante para descifrarlas todas”.

Al margen de la parte educativa y lúdica, que nos permite añadir emojis a los jeroglíficos o enviar una postal digital en un perfecto egipcio clásico, el apartado profesional pretende convertirse en una piedra de Roset.... “Cuanta más gente lo utilice, los algoritmos aprenden más y, con el tiempo, se convertirá en la mejor solución. Es una cuestión de datos y entrenamiento”, asegura Coughenour. Gracias a la tecnología que Google emplea en el reconocimiento de imágenes, cuando captamos un símbolo incompleto, identifica sus elementos e infiere tres posibilidades para que los expertos determinen cuál sería la opción correcta. “El margen de error es bajo, aunque necesitamos reducirlo”, precisa.

Debido a que Fabricius aún se encuentra en plena evolución, las traducciones de los jeroglíficos únicamente están disponibles en inglés y árabe. Pese a que Coughenour no adelanta cuáles podrían ser los siguientes idiomas, sí está claro que su intención es incorporar nuevas lenguas en los .... La prioridad es mejorar la precisión de la herramienta, que, como recuerda, siempre que arroja un resultado lo comprueban los expertos —los algoritmos todavía no han adquirido el conocimiento necesario—.

 Comprender mejor el antiguo Egipto depende del éxito de la aplicación. Si la piedra de Rosetta solo ofrecía una traducción parcial del idioma, ahora se abre un nuevo horizonte. Símbolos hasta el momento incomprensibles están a una simple imagen de volverse inteligibles. La digitalización ha permitido que parte de los secretos milenarios.... “La ventaja es que la app puede usarla cualquier persona, así que podemos recabar datos de una infinidad de fuentes”, concluye Coughenour.

Fuente:.historiayarqueologia

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