Qué pasó realmente en la catástrofe de Tunguska

Durante los últimos 100 años, los investigadores de todo el mundo han tratado de dar una explicación a este fenómeno. Esta reciente teoría intenta explicarlo.
la catástrofe de Tunguska
- Foto:tekcrispy

POSDATA Digital Press | Argentina

Primero hubo una luz incandescente; luego, una explosión. El estruendo fue inigualable y la onda de choque que esta generó se expandió por cientos de kilómetros a la redonda e impactó todo lo que estuvo a su paso. Ese 30 de junio de 1908, 10 minutos antes del estallido, los nativos de Evenki, ubicados al noroeste del lago Baikal, en Siberia, habrían visto una columna de luz azul moviéndose por el cielo.

Lo que sea que haya causado la detonación dejó secuelas notorias. Los bosques circundantes se habían quemado por completo y las personas de los poblados más alejados se sentían desorientadas. Sin embargo, la característica más memorable de todo el evento es la extraña luz que se mantuvo allí por días.

No obstante, a pesar de todas estas consecuencias que derivaron del evento, no se pudo encontrar ni un solo rastro de lo que lo causó. De hecho, no fue posible determinar el verdadero origen del evento de Tunguska.

100 años más tarde, seguimos sin pistas

El día del evento.¿provocado por un asteroide

?
Durante los últimos 100 años, los investigadores de todo el mundo han tratado de dar una explicación a este fenómeno. Para esto, han buscado alguna pista que pudiera guiarlos al verdadero origen del evento.

Pero, hasta ahora, ninguna búsqueda ha dado frutos. El cráter de impacto con el que se formó un lago cercano de la zona no parece coincidir en antigüedad con las fechas del evento de Tunguska. Por lo que, ha sido descartado como el sitio de impacto del cuerpo celeste que, se sospecha, generó la explosión.

Asimismo, tampoco ha sido posible detectar evidencia de restos de material meteórico en la zona. Unos que habrían quedado, incluso si el cuerpo celeste se hubiera desintegrado en su camino a la superficie terrestre.

El grupo de investigadores rusos conformado por Daniil E. Khrennikov, Andrei K. Titov, Alexander E. Ershov, Vladimir I. Pariev y Sergei V. Karpov ha planteado una pregunta que parece imposible, pero que podría ser la solución al misterio de Tunguska.

¿Y si el asteroide rebotó?

El 30 de junio de 1908, en los bosques del río Tunguska en Siberia, a las 8 horas y 17 minutos hora local, se produjo una violenta explosión.Archivo:El Tiempo

No plantearon la posibilidad exactamente con estas palabras, pero básicamente es lo que su teoría propone. Sugieren que, bajo ciertas condiciones, un cuerpo celeste pudo haber entrado a la atmosfera de la Tierra y vuelto a salir.

Esto daría una explicación a la falta de materiales meteóricos en el “punto de impacto”. Asimismo, explicaría por qué pudo haber una explosión sin que algún elemento tocara la Tierra directamente. Ya que, la energía del cuerpo celeste pudo haber sido suficiente para ocasionar la onda expansiva que destruyó todo a su paso.

¿El bólido escapó de la Tierra?, un escenario extraño pero posible
Los científicos han considerado las teorías en las que se plantea la caída en la Tierra de un meteorito de roca o de hielo. Ninguno de estos materiales podría resistir las temperaturas y presiones del viaje, por lo que se terminarían por desintegrar.

Sin embargo, un meteorito compuesto principalmente de hierro, por ejemplo, con unas dimensiones de entre 200 y 50 metros contaría otra historia. Si pierde una cantidad de masa mínima y su ángulo de entrada es poco profundo, podría conservar la velocidad suficiente para vencer la fuerza gravitacional y continuar con su camino fuera de la Tierra. Incluso si llegara a estar a solo 15 km de distancia de la superficie de esta en el punto más bajo de la curva de su trayecto.

Atando cabos sueltos
Otro detalle importante que esta teoría parece explicar tiene que ver con el extraño fenómeno lumínico que ocurrió en la zona días después del impacto. El que el bólido haya sido capaz de dejar la atmosfera no implica que se haya ido entero.

Partículas de este podrían haberse quedado atrás. Este polvo acumulado en las capas superiores de la atmosfera podría explicar el efecto óptico que generó la impresión de que había luces en el cielo nocturno durante días sobre esta región europea.

Una nueva teoría para la lista
Con la llegada de esta nueva propuesta, las teorías sobre el origen de Tunguska ya suman más de 100. De estas, se pueden ubicar grandes categorías con teorizaciones similares. La nueva propuesta de los científicos rusos se sale de estos moldes. Tal vez aún no contemos con los medios para probar qué pasó realmente allí, pero, cada vez estamos más cerca de hacerlo y, tal vez, la explicación menos esperada, sea la correcta.

Fuente:tekcrispy

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